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Yann-Fañch PERROCHES VERSION DIDACTICA DEL
MANIFIESTO IDEORREALISTA Trad : Guillevic / Luz-Montoya
LAS DEFINICIONES : Pequeño
Léxico.
El arte contemporáneo Por supuesto, la “fila” fue definida con la crítica y las instituciones. Eran contemporáneos los artistas que huyeron al concreto: Non-Figurativos, Abstractos, Artistas “Conceptuales”… Los que se inspiraban en lo real, no podían ser que paseistas, en última instancia “naifs”! Al lado de este arte cada vez más oficial, ha persistido naturalmente el sujeto de complacencia, lo que el oficio llama “Marinas y Capillas”. El uno se alimenta de subvenciònes, el otro de éxito. Ni el uno ni el otro excluyen el talento. Arte Non Figurativo Pintura Abstracta Ahora bien, ninguno otro término no sabría sustituir el término de abstacción para designar la interpretación razonada de la realidad. En este sentido la pintura no puede ser que abstracta! Ahora bien el arte oficial (reconocido, establecido) desprecia el figurativo con connotaciònes degradantes como el halago estético y la falta de ambiciòn… Aparte del “no al figurativo”, no salvación!
La literatura, particularmente la poesía, había desde tiempo integrado el proceso. El Arte Conceptual hace al primer grado que antes, él se contentaba perfectamente con el segundo grado! El artista puede transformar en cosa la idea, incluso trivial. En caso de necesidad, el gigantismo y el monumental de las realizaciones haran olvidar la escasez del propósito. La fuerza mediática del Arte Conceptual se explica con su papel de sucedáneo poético. Ya que su principal ventaja es la de alimentarse de palabras y de estar “textualmente transmissible”.
EL MANIFIESTO IDEORREALISTA
El manifiesto comprende dos partes: - La constatación del fin de una época y las causas
evidentes de este fin. Después, para definirse, el Ideorealismo ha buscado sus imágenes, sus iconos de referencia, y dos entre ellas aparecen como las más significativas. El tríptico de la
libertad Así, cada batiente representa las dos corrientes artísticas contradictorias del siglo pasado y el tablero central el camino de la síntesis. El aburrimiento viene de la ocultación de este gran tablero con los dos otros que no paran de aletear y de pelearse los favores de la historia. El uno reclama el motivo y la representación más o menos fiel al real: debemos reconocer que vemos en un cuadro! El otro representa la materia, el trabajo quitado de toda preocupación de figuración o de referencia al real, a guisa de libertad. En medio, el Pintor sintetiza estos dos aspectos opuestos y complementarios de la pintura. Él no olvida el real: al contrario, la pintura es un excelente medio de darse cuenta de esto. Pero Él se plantea también la pregunta de los medios para esta acción. Es en este espacio unificador que se encuentra la Pintura. El Real esta sencillamente el referente que permite al espectador de “ver la visión del artista” y no sólo sus efectos de estilo. Sobre este tablero central, el artista practica una verdadera abstracción del real, ya que nos da su versión de ella. Eso no pone al non-figurativo de patitas en la calle: en efecto está más fácil el practicar como “cuentista” pero puede ser también el resultado de un largo trabajo de síntesis. El error fatal fue de condenar la figuración, aunque no podemos pasar sin ella.
La estética del
cumplimiento En ejemplo, hemos escogido la estatuaria africana tradicional por razones de alteridad: ella nos parece “evidente” aunque está lejana y fuera de nuestra cultura. Planteamos la pregunta de la motivación de los artistas que
cumplen estas obras, motivación que podemos abstraer de las
mismas obras. La obra, si fue anticonformista o revolucionaria, se
justifica como parte y producto de la sociedad que le ha
engendrado. (Que un artista se entusiasma de no estar comprendido
-o amado- que por sí mismo debería interesar a algunos
psiquiatras…) El sacro no se reduce por supuesto a su aspecto religioso. Esta en cualquier ser humano, aún si es ateo. Como la figuración, la estética y el sacro han sufrido del XXimo Siglo. Los “críticos” han retirado al artista lo que le permitía emocionar a la gente. (Sólo los muertos conservan este privilegio.) Conclusión : Lo tradicional como
escuela El debe permanecer vivo y enseñarnos su savia “primitiva”, cargada de cultura y de sacro: nuestra más alta escuela. |
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