Movimiento ideorrealista: manifiesto por el pintor contemporanea Yvo Jacquier.

Ideorrealismo

Yann-Fañch Perroches Yann-Fañch Perroches
Bretaña - 2000
Trad : Guillevic / Luz Montoya

La versión didáctica del manifiesto ideorrealista

LAS DEFINICIONES :
Pequeño Léxico.


El factor de ser incomprendido no siendo para nosotros una prueba de sinceridad, aún menos de inteligencia, hemos procedido a una otra escritura del manifiesto a la luz de vuestras pertinentes preguntas.

Definamos!

En este principio de milenario le falta más definiciones que vocabulario al Arte. La imprecisión de los conceptos, a menudo a geometría variable, la jerga, excluyen voluntariamente al profano del debate difícil a comprender y así pues reservado a los “especialistas”.

Esta versión didáctica del manifiesto ideorealista ha para meta de combatir este confinamiento voluntario en ghettos, y desdeñaremos la mala fe vergonzosa cuya dade prueba cierto nombre de intelectuales, a acusar de “populismo”, incluso de “vulgaridad”, cualquiera tentativa de compartir, de explicar, de confrontar, en resumen, de vulgarizar!

El arte contemporáneo

¿Le hemos olvidado? Contemporáneo quiere sólo decir “de nuestro tiempo”. El término fue justificado a principios del siglo pasado (el XXimo!). Pero ha sido pronto desviado de su sentido: en resumen, los artistas que no estaban “en la fila” no pueden ser contemporáneos sino anticuados!

Por supuesto, la “fila” fue definida con la crítica y las instituciones. Eran contemporáneos los artistas que huyeron al concreto: Non-Figurativos, Abstractos, Artistas “Conceptuales”…

Los que se inspiraban en lo real, no podían ser que paseistas, en última instancia “naifs”! Al lado de este arte cada vez más oficial, ha persistido naturalmente el sujeto de complacencia, lo que el oficio llama “Marinas y Capillas”.

El uno se alimenta de subvenciònes, el otro de éxito. Ni el uno ni el otro excluyen el talento.

Arte Non Figurativo

Este arte ha rechazado “el motivo”, es decir el sujeto concreto como fuente de inspiración. La tendencia general es de legitimar esta actitud pretendiendo a la libertad, ya que la obligación de la representación no existe más. Pero es desdeñar muchas otras obligaciónes, menos explícitas!

En efecto, no es importante identificar un sujeto para sentir una emoción. En esto, el non-figurativo no esta condenable. Por el contrario él esta censurable de haber condenado las otras formas de expresión, hasta el punto de considerar que ellas son indignas!

Pintura Abstracta

Etimológicamente, la abstracción no da la espalda al concreto, pero da una interpretación. El cubismo es el ejemplo perfecto de que una teoría puede traer a la lectura del real. Más allá de las sensaciones, una concepción aquí prueba su coherencia.

Con el tiempo, el término de abstracto -que no excluía la referencia al real- se ha encontrado acaparado con los poderosos (porque numerosos) movimientos non-figurativos. Poco a poco, hemos deslizado de una voluntad de interpretar lo real hasta una negación de este realidad.

Ahora bien, ninguno otro término no sabría sustituir el término de abstacción para designar la interpretación razonada de la realidad. En este sentido la pintura no puede ser que abstracta! Ahora bien el arte oficial (reconocido, establecido) desprecia el figurativo con connotaciònes degradantes como el halago estético y la falta de ambiciòn… Aparte del “no al figurativo”, no salvación!

Arte Conceptual

Sola la “idea” cuenta! Después de haber retirado el Motivo, el artista reconsidera los Medios: soporte, materia, útiles. No tenemos la necesidad de todas estas obligaciones alienantes y antisociales, y nos alegramos de la formidable libertad de pensar!

La literatura, particularmente la poesía, había desde tiempo integrado el proceso. El Arte Conceptual hace al primer grado que antes, él se contentaba perfectamente con el segundo grado! El artista puede transformar en cosa la idea, incluso trivial. En caso de necesidad, el gigantismo y el monumental de las realizaciones haran olvidar la escasez del propósito.

La fuerza mediática del Arte Conceptual se explica con su papel de sucedáneo poético. Ya que su principal ventaja es la de alimentarse de palabras y de estar “textualmente transmissible”.

MANIFESTO IDEORREALISTA

El manifiesto
comprende dos partes:


- La constatación del fin de una época y las causas evidentes de este fin.
- La propuesta de una otra lectura de la historia y de una otra motivación de “hacer arte”.

Después, para definirse, el Ideorealismo ha buscado sus imágenes, sus iconos de referencia, y dos entre ellas aparecen como las más significativas.

El tríptico de la libertad

(imagen a coger por supuesto al segundo grado). Un tríptico es clásicamente, la reunión de tres obras articuladas con bisagras. Los dos batientes laterales se vuelven a cerrar sobre el tablero central, uniendo a menudo sus imágenes para hacer una.

Así, cada batiente representa las dos corrientes artísticas contradictorias del siglo pasado y el tablero central el camino de la síntesis. El aburrimiento viene de la ocultación de este gran tablero con los dos otros que no paran de aletear y de pelearse los favores de la historia. El uno reclama el motivo y la representación más o menos fiel al real: debemos reconocer que vemos en un cuadro!

El otro representa la materia, el trabajo quitado de toda preocupación de figuración o de referencia al real, a guisa de libertad. En medio, el Pintor sintetiza estos dos aspectos opuestos y complementarios de la pintura.

Él no olvida el real: al contrario, la pintura es un excelente medio de darse cuenta de esto. Pero Él se plantea también la pregunta de los medios para esta acción. Es en este espacio unificador que se encuentra la Pintura. El Real esta sencillamente el referente que permite al espectador de “ver la visión del artista” y no sólo sus efectos de estilo.

Sobre este tablero central, el artista practica una verdadera abstracción del real, ya que nos da su versión de ella.

Eso no pone al non-figurativo de patitas en la calle: en efecto está más fácil el practicar como “cuentista” pero puede ser también el resultado de un largo trabajo de síntesis. El error fatal fue de condenar la figuración, aunque no podemos pasar sin ella.

La estética del cumplimiento

propone una imagen sencilla que sentimos cuando una obra esta acabada.

En ejemplo, hemos escogido la estatuaria africana tradicional por razones de alteridad: ella nos parece “evidente” aunque está lejana y fuera de nuestra cultura.

Planteamos la pregunta de la motivación de los artistas que cumplen estas obras, motivación que podemos abstraer de las mismas obras. La obra, si fue anticonformista o revolucionaria, se justifica como parte y producto de la sociedad que le ha engendrado. (Que un artista se entusiasma de no estar comprendido -o amado- que por sí mismo debería interesar a algunos psiquiatras…)

Si el arte en el sacro nos parece natural, sabemos reconocer el sacro en el arte? Una estatua en una capilla, cuál problema. Pero la fe del escultor, qué pregunta!?

El sacro no se reduce por supuesto a su aspecto religioso. Esta en cualquier ser humano, aún si es ateo. Como la figuración, la estética y el sacro han sufrido del XXimo Siglo. Los “críticos” han retirado al artista lo que le permitía emocionar a la gente. (Sólo los muertos conservan este privilegio.)

Conclusión :
Lo tradicional como escuela


Sé sin confesarlo, que todo el mundo estamos en una callejón sin salida. La historia forzosamente saldré de ella. ¿Pero cuándo?

La salida para nosotros está en la reconciliación y la abolición de las fronteras estúpidas. El arte tradicional, que la gente llama “primitivo” o “primero” (lo que no está menos despectivo) debe perder su estatus de arte menor.

El debe permanecer vivo y enseñarnos su savia “primitiva”, cargada de cultura y de sacro: nuestra más alta escuela.