La “teoría de la mediación” por le Dr A Alvarez.

Dr. Albert ALVAREZ
Universidad de Sonora - Hermosillo, Mexico - aalvarez@lenext.uson.mx



LA TEORIA DE LA MEDIACION

 

La “teoría de la mediación” es un modelo desarrollado en Rennes, en Francia, en la región de Bretaña, por el Profesor Jean Gagnepain, lingüista y epistemólogo, que viene trabajando en esta teoría desde hace ya unos 40 años. Este modelo teórico presentado de manera metódica por Jean Gagnepain en su obra Du vouloir dire (3 volúmenes) se propone abarcar todo el campo de las ciencias humanas (de hecho, según los mediacionistas, esas disciplinas como la psicología, la sociología, la etnología, etc., no son realmente estudios científicos porque las hipótesis emitidas no son verificables experimentalmente).

El objetivo de esta teoría consiste en construir una modelización coherente de los comportamientos culturales humanos y de llevar a cabo una reflexión epistemológica sobre las relaciones que esos comportamientos mantienen entre sí. Por eso, podemos decir que se trata de un estudio antropológico. Pero los mediacionistas insisten en la verificabilidad de sus hipótesis y para eso han desarrollado un método de refutación de las teorías, el método clínico, en el cual los modelos explicativos tienen que pasar la prueba de la observación dirigida de las patologías. Una de las particularidades esenciales de la teoría de la mediación es justamente la de buscar en el estudio clínico una forma de comprobación experimental, de ahí que se conozca como “Antropología clínica”. Evidentemente, el enfoque clínico está también correlacionado con la observación dirigida de lo normal.

Jean Gagnepain se ha rodeado en la universidad de Rennes de todo un equipo de investigadores y su modelo es utilizado y desarrollado hoy en día, más allá de la Bretaña, por universitarios e investigadores de nacionalidades diversas, en campos disciplinarios muy diferentes que van de las Ciencias del Lenguaje (que algunos erróneamente siguen llamando lingüística) y la psicología (sobre todo la psico-patología) hasta la ciencia del diseño estadounidense, pasando por la arqueología moderna, la “romanística”, la sociología, las artes plásticas, la arquitectura o ciencias con reputación de “duras” como la lógica. Las implicaciones y aplicaciones de este modelo son por lo tanto obviamente trans-disciplinarias o como diría Jean Gagnepain con ese sentido del humor que le es característico la teoría de la mediación cultiva la “in-disciplina”.

Este modelo heurístico fue elaborado inicialmente a partir del estudio del solo lenguaje pero hoy tiene como objeto un conjunto mucho más amplio que abarca todo lo cultural, es decir esa dimensión específica del ser humano que lo distingue de las otras especies vivas. Lo cultural constituye ese orden específico de la realidad, orden en el cual el ser humano es el único participante y que le permite, sin escapar a esa realidad, rebasarla constantemente abstrayéndose de ella. No hay que ver por lo tanto aquí lo cultural como la suma de las obras esenciales de una sociedad dada, tampoco como el estado general de una civilización dada, sino más bien como el conjunto de las capacidades propiamente humanas que todos los humanos poseen salvo problema patológico, independientemente del momento de la historia o del lugar geográfico en el cual se encuentren. Lo cultural correspondería entonces a la famosa Razón o “racionalidad” comentada y estudiada desde hace siglos por los filósofos. El enfoque mediacionista difiere sin embargo de los filósofos por no ser especulativo sino estrictamente científico.

Los trabajos de Jean Gagnepain muestran partiendo de las enseñanzas del estudio clínico que la razón humana está fragmentada. Es decir que la racionalidad aparece en el hombre bajo distintas formas que la clínica disocia. La razón es lógica, sin ninguna duda, pero también es técnica, étnica y ética, y esos diferentes “planes” de la vida psíquica no se encuentran jerarquizados. A través de esos 4 planes distintos, el hombre mediatiza su relación al mundo (de ahí que se hable de la mediación), es decir que logra tomar una cierta distancia en relación con lo que le transmite sus capacidades fisiológicas inmediatas. Libre entonces de estar sometido a ese modo de aprehensión inmediato del mundo, el hombre construye de cierta manera la realidad de la cual es participante, elaborándola a partir de sus propias capacidades.

Se trata, por lo tanto, de pasar de la descripción de la razón constituida a la explicación de la razón constituyente, es decir estudiar lo que le permite al hombre pensar el mundo, a sabiendas de que piensa el mundo de 4 maneras diferentes o, más exactamente a partir de 4 capacidades distintas y no sólo conociendo el mundo. Así, el hombre se apropia del mundo a través de las palabras que produce; a partir de esas palabras que designan el universo, llega a explicárselo y de esta manera define su capacidad lógica (capacidad lógica estudiada por la Glosología que es la Teoría del Signo). Pero el hombre se atribuye también el mundo a través de su utilería; se lo fabrica y aquí aparece su capacidad técnica (capacidad estudiada por la Ergología que es la Teoría de la Herramienta). Si el mundo del hombre se define a través de sus palabras y de sus herramientas, también se define a través de su propia historia o, mejor dicho, de su inscripción en lo social. En este caso, es su capacidad étnica la que está activada (y esa capacidad es estudiada por la Sociología redefinida como la Teoría de la Persona). Por fin, último aspecto, el hombre se construye el mundo a través de sus deseos reglamentados y aquí nos referimos a su capacidad ética que es estudiada por la Axiología que es la Teoría de la Norma.

Normalmente, todas esas capacidades funcionan juntas y es muy difícil distinguirlas pero resulta que en algunos casos patológicos pueden aparecer de manera autónoma. De ahí la necesidad del estudio clínico. Cada plan tiene en efecto su patología específica que puede afectar únicamente un plan dejando a los demás que funcionen correctamente. La patología específica del Plan I (el plan de la lógica) es la afasia, la del plan 2 (él de la técnica), la atecnia, la del Plan 3 (plan de lo étnico), la psicosis (esquizofrenia y paranoia), y la del Plan 4 (plan de lo ético), la nevrosis (la psicopatía).

La patología disocia, por consiguiente, lo que normalmente no se puede distinguir, evidenciando procesos, ofreciendo un verdadero análisis, es decir un corte psíquico. Este método de observación y de verificación experimental permite entonces primero diferenciar los fenómenos naturales específicos del animal de los fenómenos culturales, específicos del hombre y segundo distinguir 4 planes específicos de una misma racionalidad cultural, cada uno con su mediación propia: la Glosología, con el Signo, la Ergología, con la Herramienta, la Sociología, con la Persona, la Axiología, con la Norma.

En conclusión, la gran idea de la Teoría de la Mediación es que la “razón humana” sería una y única, pero se manifestaría en esos 4 planes diferentes: él del Signo, él de la Herramienta, él de la Persona y él de la Norma.

Esta presentación de la Teoría de la Mediación es evidentemente muy esquemática y, por consiguiente, en parte falsa pero creo para terminar que lo importante es enfatizar el hecho de que corresponde a una manera de ver las cosas fuera de los esquemas tradicionales y, según yo, a una verdadera revolución en las Ciencias Humanas. Espero no más haberles dado las ganas de saber más acerca de este modelo y acerca de esta mirada distinta sobre el Ser Humano


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Conferencia del Ideorrealismo - Centro de las Artes -el 12 de diciembre del 2000

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