El arte sobrevive como el gato.

CÓMO ENTENDER UNA
PINTURA IDEOREALISTA ?

Omar Cadena Omar Cadena
Letras sobre Papel - Hermosillo
12 de diciembre 2000

Intervención - Conferencia ideorrealista

El arte sobrevive como el gato; su naturalidad, su sensualidad sin artificio, hace el resplandor verdeoscuro de la realidad. El ritual de la música, y su importancia, se hace evidente con la festividad prevista para exorcizar a los demonios convidados a la celebración. Gatos como imágenes rupestres, hombres en su magnificenciam danzantes, son imagenes primitivas, primigenias, primordialmente: evocación, sencillez. La sintaxis de la imagen, es clara: sólo pocos adjetivos, contundencia, claridad abrumadora, poder del lazo comunicativo. El nombre como argumento.

El arte verdaderamente evocador, será como el gato que es aventado hacia arriba, y cae con sus garfios afilados hacia el suelo. Su naturaleza, y todo lo que designa, hace de él una visión clara del primitivismo que necesita el arte, es decir, su naturalidad, su simplicidad, su frescura, puesta en orden, a los días que vivimos, en busca del antiquísimo plus ultra, con el berrinche de ir más allá, incluso del arte: con la comunicación, para estrechar lazos y contar una historia; para volver al pasado, y rendirle tributo con arte.

Porque el arte se retrae, revira, mira, observa, se extravía, y se encuentra, cuando se cuenta una historia de la historia; por el placer de lo cotidiano, por su registro de los grandes placeres y los grandes sucesos.

En las paredes de las cuevas de La Colorada, a kilómetros de Hermosillo, así como en las paredes de los recintos antiguos de Altamira, a kilómetros de Port-Aven, el arte como medio de expresión, necesaria en el hombre, que necesita un vínculo con el hombre, su pintura, su cosmogonía.

La pintura de Yannig Guillevic y de Yvo Jaquier, el Ideorealismo, es el verdadero camino hacia la emancipación.

Omar Cadena
Conferencia del Ideorrealismo
Centro de las Artes
el 12 de diciembre del 2000